En la previa del Día Mundial Sin Tabaco, la Sociedad Argentina de Cardiología y la de Pediatría lanzaron una fuerte advertencia sobre...
En la previa del Día Mundial Sin Tabaco, la Sociedad Argentina de Cardiología y la de Pediatría lanzaron una fuerte advertencia sobre el aumento del consumo de vapeadores en jóvenes. Aunque se promocionan como una opción inofensiva, los especialistas alertan sobre los graves daños respiratorios, cardíacos y la fuerte adicción que generan.
1. La trampa de los sabores y la "falsa seguridad"
Los cigarrillos electrónicos atraen a los más chicos con sabores frutales, a café o menta, vendiendo la idea de que solo están inhalando vapor de agua. Sin embargo, los médicos advierten que exponen a los adolescentes a sustancias químicas tóxicas que provocan daño neurológico y respiratorio.
2. La nicotina y el daño al cuerpo
El gran problema de estos dispositivos es que contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva y muy perjudicial para el cerebro en desarrollo de los jóvenes. El consumo constante puede causar:
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Hipertensión arterial, taquicardia y disfunción que lleva a enfermedades en las arterias a largo plazo.
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Tos crónica, bronquitis y problemas evidentes para hacer ejercicio físico.
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En casos extremos, puede derivar en EVALI, una lesión pulmonar severa (similar a una infección grave) que generó internaciones e incluso resultó mortal en otros países.
3. Las bolsitas de nicotina: la nueva amenaza silenciosa
Además de los vapeadores, los especialistas alertan por unas nuevas bolsitas de nicotina saborizadas que se colocan entre el labio y la encía. Como no hacen humo, no tienen olor y parecen un caramelo, los chicos las consumen de forma oculta incluso adentro de las aulas. Son la nueva trampa de la industria para que los jóvenes ingresen a la adicción sin haber tocado jamás un cigarrillo.
Dato Sunder: Según el último estudio de la SEDRONAR, el consumo de vapeadores creció tanto en el país que ya alcanzó al 35,5% de los estudiantes secundarios. Esto lo convierte en la tercera sustancia más consumida por los adolescentes (detrás del alcohol y las bebidas energizantes), superando al cigarrillo tradicional.

