Con las bajas temperaturas en Córdoba, encendemos estufas y calefactores. El monóxido de carbono no se huele ni se ve, pero puede ser fatal....
1. Ventilación constante
Nunca cierres todo herméticamente. Aunque haga frío, dejá siempre una rejilla de ventilación libre o una ventana apenas abierta (un centímetro es suficiente). El aire necesita renovarse para que no se acumulen gases tóxicos.2. El color de la llama
Mirá siempre el fuego de tus artefactos. Si la llama es azul, la combustión es correcta. Si la ves naranja o roja, el artefacto está funcionando mal y liberando monóxido. En ese caso, apagalo y hacelo revisar por un gasista matriculado.
3. No uses el horno para calentar
Evitá usar las hornallas o el horno para calefaccionar ambientes. Están diseñados solo para cocinar; consumen el oxígeno de la habitación muy rápido y no tienen salida al exterior, lo que aumenta el riesgo de intoxicación.
Dato Sunder: El monóxido de carbono no causa irritación ni tos, por eso se lo llama "el asesino silencioso". Si sentís dolor de cabeza o mareos al estar calefaccionado, abrí todo y salí al aire libre.
