Con la llegada de las bajas temperaturas a nuestra región, el termo y el mate se vuelven más inseparables que nunca. Más allá de ser nuestra...
Con la llegada de las bajas temperaturas a nuestra región, el termo y el mate se vuelven más inseparables que nunca. Más allá de ser nuestra gran compañía diaria y la mejor excusa para charlar, la ciencia confirma que esta infusión tradicional aporta beneficios increíbles para el cuerpo humano. Te contamos por qué cebarse unos buenos mates es ideal para transitar el invierno.
1. Un escudo natural contra los resfríos
No es solo una sensación de bienestar: la yerba mate es una verdadera potencia nutricional. Estudios científicos han demostrado que el mate contiene un 90% más de antioxidantes que el famoso té verde. Está cargado de polifenoles que mejoran las defensas naturales del organismo, convirtiéndolo en un gran aliado para proteger nuestro sistema inmunológico justo en la época donde los resfríos y las gripes están a la orden del día.
2. Energía pura para ganarle a la pereza invernal
Cuando hace frío, a todos nos cuesta un poco más arrancar. El mate contiene xantinas (cafeína, teobromina y teofilina), compuestos que estimulan el sistema nervioso central. A diferencia del café, que a veces puede generar nerviosismo o un "bajón" de energía rápido, el mate proporciona un impulso de energía gradual y sostenido. Esto mejora la concentración y nos ayuda a mantener el cuerpo activo y en calor durante las mañanas heladas.
3. El mejor digestivo para las comidas pesadas
En invierno es súper normal que dejemos un poco de lado las ensaladas y le demos prioridad a comidas más calóricas, guisos o los infaltables asados del fin de semana. El mate tiene un efecto colerético, lo que significa que estimula la producción de bilis y ayuda a que el cuerpo procese mejor las grasas. Además, contribuye a reducir el colesterol malo (LDL), cuidando nuestra salud cardiovascular.
Dato Sunder: ¡Cuidado con pelar la yerba! Para aprovechar todos estos beneficios (y no arruinar el estómago), la temperatura del agua es la clave de todo. El agua jamás debe hervir; el punto ideal está entre los 75°C y 80°C. Preparate unos buenos mates, poné la Sunder de fondo y ¡a disfrutar del invierno de la mejor manera!
