Con la llegada de los días fríos, buscar un rayito de sol se convierte en una costumbre diaria. Pero más allá de darnos calor, especialistas...
Con la llegada de los días fríos, buscar un rayito de sol se convierte en una costumbre diaria. Pero más allá de darnos calor, especialistas de Harvard y Cleveland Clinic confirman que la luz natural es una herramienta poderosa y gratuita para nuestro cuerpo. Te contamos cómo una exposición controlada ayuda a producir vitamina D, sincronizar nuestro descanso nocturno y hasta proteger el sistema cardiovascular.
1. El reloj biológico y la "hormona de la felicidad"
La luz natural es el interruptor principal de nuestro cerebro. Según los expertos, exponernos a la luz solar en las primeras horas del día ayuda a elevar los niveles de serotonina (el neurotransmisor de la motivación y el bienestar). Cuando llega la noche, esa misma sincronía le avisa al cuerpo que debe segregar melatonina, la hormona que nos ayuda a dormir profundamente. Un estudio de 2024 confirmó que pasar al menos una hora al aire libre en invierno reduce los síntomas depresivos y mejora drásticamente el ánimo.
2. Un escudo para el corazón y las defensas
Los beneficios van mucho más allá de la piel. Investigaciones realizadas en Suecia demostraron que el contacto con el sol impulsa la liberación de óxido nítrico, un gas que relaja los vasos sanguíneos, contribuyendo a bajar la presión arterial y reduciendo la incidencia de insuficiencia cardíaca. Además, el 90% de la indispensable vitamina D se genera por el contacto del sol con la piel, siendo clave para mantener huesos fuertes, músculos sanos y un sistema inmunológico a prueba de gripes.
3. La dosis justa: ¿cuánto tiempo necesitamos?
No hace falta pasarse horas al sol para aprovechar sus beneficios (ni tampoco es saludable). Las recomendaciones médicas para una exposición segura y efectiva son las siguientes:
Tiempo ideal: Entre 10 y 30 minutos al día suelen ser más que suficientes para obtener los efectos positivos.
Cómo hacerlo: Se aconseja exponer brazos, manos y rostro sin protector solar en períodos cortos, siempre evitando los horarios de máxima radiación.
Precauciones: Si vas a estar al aire libre por más tiempo, el uso de protector solar, ropa adecuada y gorros es indispensable, especialmente para personas de piel clara.
Dato Sunder: ¡Aprovechá la plaza y salí un ratito! Los investigadores advierten que tomar vitamina D en pastillas no logra replicar todos los beneficios que nos da el sol de manera natural (sobre todo a nivel cardiovascular y anímico). En estos días de junio en Cruz Alta, abrigarse bien y salir a caminar o tomar unos mates al solcito del mediodía es, literalmente, una receta médica para vivir mejor.
