Es una de las escenas más habituales (y que más dudas genera) en los hogares con mascotas. Estudios con más de 1.500 dueños y décadas d...
Es una de las escenas más habituales (y que más dudas genera) en los hogares con mascotas. Estudios con más de 1.500 dueños y décadas de práctica clínica revelan la verdadera razón detrás de este comportamiento. Te contamos por qué lo hacen, si es un síntoma de enfermedad y en qué casos puntuales hay que encender las alarmas.
1. El mito del "perro enfermo"
La creencia popular afirma que los perros comen pasto para purgarse cuando se sienten mal del estómago, pero la evidencia indica lo contrario. Un estudio de la Universidad de California demostró que solo el 9% de los animales parecía estar enfermo antes de ingerirlo, y apenas un 22% vomitaba después. Los datos muestran que el 68% lo consume diaria o semanalmente, confirmando que la mayoría no usa esta práctica como método curativo, sino como una opción alimentaria más.
1. El mito del "perro enfermo"
La creencia popular afirma que los perros comen pasto para purgarse cuando se sienten mal del estómago, pero la evidencia indica lo contrario. Un estudio de la Universidad de California demostró que solo el 9% de los animales parecía estar enfermo antes de ingerirlo, y apenas un 22% vomitaba después. Los datos muestran que el 68% lo consume diaria o semanalmente, confirmando que la mayoría no usa esta práctica como método curativo, sino como una opción alimentaria más.
3. Cuándo se convierte en una señal de alerta
Salvo casos excepcionales, el consumo de pasto no representa un riesgo para la salud canina. Los veterinarios recomiendan mantener la calma y simplemente observar, prestando atención únicamente a estos dos factores de riesgo:
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Consumo compulsivo: Si el comportamiento se vuelve descontrolado, puede llegar a provocar peligrosas obstrucciones intestinales.
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Césped contaminado: Hay que impedir a toda costa que el animal tenga acceso a zonas tratadas con fertilizantes, herbicidas químicos o cerca de plantas que resulten tóxicas.
Dato Sunder: ¡A observar el patio! Si tenés un "perro jardinero" en casa, simplemente dejalo disfrutar de su tentempié natural. Eso sí, asegurate siempre de que tu jardín sea un espacio libre de agroquímicos y ante cualquier cambio brusco en su comportamiento, la consulta rápida al veterinario de confianza nunca está de más.
